La nueva L9 de metro |
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El domingo, día 13 de diciembre, y a partir de mediodía, entrará en funcionamiento el tramo colomense de la nueva línea 9 del Metro. Se trata de un salto de gigante para la conectividad de Santa Coloma de Gramenet.
La llegada, hace 26 años, del Metro a la ciudad fue un acontecimiento histórico que la vinculó, especialmente, con la ciudad de Barcelona. Ahora, la puesta en servicio de esta primera fase de la que será la línea más larga de Europa -47,8 kilómetros- marca otra fecha destacada en el calendario local y vincula a la ciudad, de forma privilegiada, con el área metropolitana y con las principales infraestructuras del país.
De las seis nuevas estaciones de Santa Coloma, se ponen cinco en marcha esperando que finalicen las obras de la sexta, la de Santa Rosa. Can Zam, Singuerlín, Esglèsia Major, Fondo y Can Peixauet cubren un recorrido de cerca de cuatro kilómetros de túnel que conecta los diferentes barrios y hace más fáciles los desplazamientos y el acceso a los principales servicios y equipamientos. Esta red local propia de transporte se une a las estaciones de la línea 1 del metro —con un intercambiador en el Fondo para la conexión entre las líneas 1 y 9—; a la cada vez más sólida red de autobuses; a los tramos de escaleras y rampas mecánicas de las diferentes zonas con especial desnivel; y a la prevista llegada del tranvía hasta Torribera. En conjunto, una dotación de infraestructuras y recursos de primer nivel que aumentan las posibilidades de progreso, de oportunidades y de bienestar al conjunto de la ciudad.

La nueva línea 9 del metro entrará en funcionamiento por fases: este domingo, 13 de diciembre, el tramo de Santa Coloma, y el próximo año el tramo de Badalona y la estación de Buen Pastor, para llegar a La Sagrera entorno del próximo verano. Con un presupuesto de construcción de 6.500 millones de euros, se prevé que pueda estar acabada completamente el año 2014. La L9 es una obra ambiciosa por su envergadura, por el esfuerzo inversor que supone y, sobre todo, por los beneficios que reportará en la vida cotidiana de los centenares de miles de personas que todos los días usan el transporte público en el área metropolitana de Barcelona. Se prevé que, cuando esté en pleno funcionamiento, beneficie más de 350.000 usuarios todos los días y a 130 millones de pasajeros al año.
Con 47,8 km, será la línea subterránea más larga de Europa y conectará los municipios de Santa Coloma de Gramenet, Badalona, Barcelona, el Hospitalet y el Prat. Esta importante infraestructura tendrá un coste global de 6.500 millones de euros e incorpora elementos de tecnología avanzada, desde el sistema de tuneladora utilizado en la construcción de los túneles hasta los trenes automáticos que aseguran mejor frecuencia y más seguridad. En verano del 2010 la línea conectará Santa Coloma de Gramenet, de manera directa, con Badalona y con Barcelona, y eso permitirá acercar a la ciudad las grandes infraestructuras.
La L9, una vez en funcionamiento total, unirá puntos estratégicos, centros logísticos, zonas de equipamientos y zonas de servicios como por ejemplo el aeropuerto, la Zona Franca, la Fira, la ampliación del puerto, la Ciudad de la Justicia, el Campus Universitario de la Diagonal, la Estación de Sagrera-TAV, el Hospital de Sant Pau, el Parque Güell, el Camp Nou y la Ciudad del Baloncesto.
La línea tendrá un total de 52 estaciones, 20 de las cuales serán intercambiadores que permitirán mejorar el transporte en el área metropolitana de Barcelona, ya que conectarán con otros sistemas de transporte ferroviario colectivo como Cercanías Renfe, TAV, y otras líneas de metro (L1, L2, L3, L4, L5) y de FGC (L6, L7, L8), y también con el Trambaix y el Trambesòs.
En cuanto al coste de esta importante infraestructura, el presupuesto de construcción de la nueva línea 9 del metro es de 6.500 millones de euros.
Los trenes de la L9 serán automáticos, o sea, sin conductor, y estarán localizados, controlados y programados desde el centro de mando del metro de La Sagrera.
Las ventajas del metro automático son, por una parte, la posibilidad de circular con frecuencias de paso más elevadas, una operación que sólo se puede usar con una programación informática y, por otra parte, permite que los automatismos puedan responder y estén preparados para reaccionar con márgenes de tiempo extremadamente precisos, cosa que mejorará la seguridad del servicio.
Además, los andenes dispondrán de mamparas con puertas en el umbral de la zona de vías que incorporarán un sistema coordinado con las puertas de los trenes, de manera que las acciones de abrir y cerrar se harán sincronizadamente y de manera automática. Las mamparas son una medida de seguridad imprescindible y una condición necesaria porque los metros vayan sin conductor.

Con la puesta en servicio de las seis nuevas estaciones de la línea 9, Santa Coloma cuenta con ocho paradas de metro distribuidas por los barrios de la ciudad. Una red propia privilegiada que facilita las conexiones internas y que, unida a la instalación de escaleras y de rampas mecánicas en las calles de mayor pendiente, refuerza y hace más cómoda la movilidad de la ciudadania.
Las obras de las diferentes estaciones han permitido reurbanizar sus entornos y, en la mayoría de los casos, la creación de nuevas plazas y de espacios de uso público. Todo ello facilitará la reactivación de las diferentes zonas de la ciudad y generará nuevas centralidades.
La construcción de las estaciones del conjunto de la línea 9 ha estado y está condicionada por tres factores: la profundidad del subsuelo, el cruce con el resto de líneas de metro y de servicios, y el alto grado de urbanización de los territorios por los que circula. En función de ello, para nuestra ciudad y para el resto de las estaciones que estaran en Barcelona, Badalona y el Prat se han diseñado tres tipos de estación:
Estación tipo de la línea 9 Treinta estaciones diseñadas con forma de gran pozo cilíndrico con vestíbulos superior e inferior que se comunican mediante ascensores de gran capacidad y escaleras mecánicas y de emergencia. Los andenes se sitúan superpuestos, uno encima del otro.
Estación subterránea clásica Son diecisiete estaciones situadas en tramos poco profundos, construidas mediante pantallas. En este caso, los trenes circulan al mismo nivel. Es el sistema clásico habitual de la red de Metro.
Estaciones en el exterior Son cinco estaciones, todas ellas en la Zona Franca, proyectadas en el exterior sobre un viaducto con vías paralelas y andén central.
Las distintas estaciones, desarrolladas por distintos equipos de arquitectos, ofrecen altos niveles de diseño y funcionalidad. Un aspecto novedoso son las mamparas automáticas que cierran los andenes y que se abren de forma sincronizada con la llegada de los trenes.
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