El agua es un recurso indispensable para el desarrollo de la sociedad donde vivimos, prueba de ello es que desde la antigüedad muchas ciudades, como Santa Coloma, se establecieron junto a los ríos para aprovechar sus recursos. El agua que hay en nuestro planeta es la misma que había hace 2000 años, cuando sólo estaba habitado por el 3% de la población actual. Es decir, tenemos ahora la misma cantidad de agua pero con mucha más población. El agua es, pues, un bien escaso y limitado, por lo que debemos hacer un uso racional y sostenible de este elemento. Sigue un ciclo cerrado; desde nuestros hogares este agua volverá a la naturaleza para que esté disponible de nuevo. Por ese motivo es necesario garantizar su calidad para preservar el medio en que acaba vertiéndose, el mar Mediterráneo en nuestro caso.
El Ciclo del Agua en Santa Caloma
El agua que llega a nuestro grifo proviene del Rio Ter y ha sido recogida en sus embalses de Sau y Susqueda. Esta agua es tratada en la potabilizadora de Cardedeu para que sea apta para el consumo. El agua está sometida a controles de calidad realizados por la empresa suministradora, AGBAR, mediante análisis completos y periódicos en los 17 puntos de muestreo sistemático de la red de distribución. Parte de las aguas utilizadas para el riego y limpieza de calles en Santa Coloma proceden de las aguas subterráneas. Estas aguas no requieren niveles de calidad tan altos como las aguas de uso doméstico, y, por lo tanto, utilizando las reservas de nuestros acuíferos, contribuimos a un consumo sostenible de este bien cada vez más escaso. Las aguas residuales son conducidas a la depuradora del Besòs donde recibe una serie de tratamientos previos a su eliminación en el mar.
¿Cuánta agua consumimos en Santa Coloma?
Aun cuando el sector doméstico experimenta una leve disminución del consumo del agua en los últimos años, en líneas generales, el consumo anual de agua en el municipio es relativamente constante con un ligero incremento en el año 2004 que se vuelve a estabilizar en el 2005. Esto es debido al gran incremento del consumo de agua por parte del sector industrial. Los niveles de consumo total se encuentran por debajo de la media del Área Metropolitana de Barcelona y son similares al consumo medio de Catalunya, con unos 185 litros por habitante y día (52 m3/habitante y año), de los que 108 litros por día son de consumo doméstico. Con respecto al consumo de agua por parte de los servicios municipales se ha generado una reducción significativa entre los años 2000 y 2001 que se mantiene en la actualidad ya que los incrementos de consumo de agua se han derivado a la red de aguas subterráneas y, por lo tanto, se ha controlado el consumo incrementando el servicio.