El informe Brundtland definió el desarrollo sostenible como el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras por satisfacer sus (Informe Brundtland, Nuestro futuro común, 1987). Según la Estrategia para la Conservación del Planeta, Tengamos cura de la Tierra, el desarrollo sostenible significa mejorar la calidad y, a la vez, preservar los ecosistemas (Estrategia para la Conservación del Planeta, Tengamos cura de la Tierra, 1990).
El pensamiento del desarrollo sostenible se puede resumir en 6 principios:
- La capacidad del planeta impone límites a muchas actividades humanas y obliga a una reducción del consumo de recursos.
- Los humanos tenemos el deber moral de evitar comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades.
- La calidad de vida de las personas tiene dimensiones sociales, culturales, éticas y espirituales, no sólo económicas.
- La riqueza, las oportunidades y las responsabilidades se deben compartir para construir una sociedad más equitativa. Delante del riesgo de producir un impacto ambiental sobre los ecosistemas, se ha de aplicar el principio de precaución y actuar con prudencia.
- Para resolver un problema social, ambiental o económico hace falta que todos los factores que afectan el problema se integren a la solución, de acuerdo con el pensamiento holístic del desarrollo sostenible.
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